martes, 27 de enero de 2015
viernes, 16 de enero de 2015
María Celia Romanzo
Tierra estampada
Un día de pleno invierno amaneció
extremadamente frío, gris y lluvioso. Había hecho calor durante el
otoño y buena parte de la estación. Al principio resultó normal;
a nadie llamó la atención la ausencia de sol.
Sin embargo pasaron los días, se
acercaba la primavera y no volvía a salir. Tampoco cesaba la lluvia.
Para la familia que vive en el campo
dedicada a las tareas rurales, el hecho se convirtió en motivo de
preocupación. Aunque ellos estaban acostumbrados a tener la
compañía siempre presente de la incertidumbre para el resultado de
su trabajo.
Repentinamente dejó de llover y el sol
no dio tregua; faltaba el agua. Sin embargo volvieron otra vez los
días nublados sin solución de continuidad y los efectos en los
cultivos no se hicieron esperar. Las condiciones de la naturaleza
están alteradas, el cambio climático, la capa de ozono, etc. –
decía el padre muy preocupado.
Los niños advirtieron la situación
tanto como los mayores pero igual que todos los chicos observadores
una mañana notaron algo diferente y lo comunicaron: Saben que
últimamente aparecen líneas y superficies verdes en el campo,
vamos a descubrirlas juntos
Su madre llegó motivada y
efectivamente reconoció que en determinados sitios se percibían
retazos de suelo más fértiles, evidentes, a modo de áreas menos
áridas. Día tras día verificaban cambios, se sucedían los
diseños a veces más regulares, en ocasiones dispersos. Las
características en la fertilidad de ese terreno eran notables,
sectores productivos de límites precisos, todo un ecosistema
funcionando a pleno alternaba con secciones ausentes de vitalidad.
Es una incógnita, comentaban los
mayores, ojalá supiéramos el origen - reflexionaban desconcertados
en la búsqueda de respuestas. Si existía una, al menos.
Aquel día muy temprano, apenas
amaneció, fueron al campo y buscando en el valle encontraron un
lugar no muy visible. Al salir les había extrañado la falta del
canto de pájaros mañaneros, mas cuando se aproximaron a la zona
comenzaron a escucharse, esta vez con vigor, armoniosos trinos.
Y vieron atónitos hacia el medio del
terreno un inmenso pasacalle desplegado al viento donde multitud de
aves sobrevolaban llevándolo por sus extremos en alto.
"Lunares líquidos"
Gloria Carballo
Don
Quijote
Quijote,
Sancho y jamelgos
Salieron
desde La Mancha
Quijote
buscando gloria
Sancho
alimentar su panza
Lucharon
contra molinos
Imaginarios
gigantes
Hazañas
que permitieran
Cantar
loas y alabanzas
Quijote
fuiste un quijote
Y
se acrecentó tu fama
Aunque
tu fiel compañero
Fuera
un quijote en holganza
Un
singular personaje
De
figura desgarbada
Protegíase
su cuerpo
Con
un metálico traje
Tuvo
una musa también
Dulcinea
de El Toboso
De
la cual soñó un pañuelo
Para
acompañar sus viajes
Quijote
fuiste un quijote
Y
se acrecentó tu fama
Aunque
tu fiel compañero
Fuera
un quijote en holganza
Un
caballero español
Que
venía de La Mancha
En
su mente imaginó
Mil
temerarias batallas
Vivió
loco y murió cuerdo
Y
así terminó la hazaña
Del
hidalgo Don Quijote
Y
el servidor Sancho Panza
"Lunares líquidos"
Olga Chico Espinosa
GOTAS DE AMOR
No llores mi niña
No angusties mi alma
Ansío tu cara tan bella,
Tan tersa, con una sonrisa
Que eterna ilumine tu vida
No llores pequeña
Se detiene el ritmo vital
Si tan triste te veo
Quiero un caminito
Con tapiz de flores
Que guíe tus pasos
Si lloras mi niña
Si lloras pequeña
Que sea de alegría
Que sea un regalo que te da la vida
Por una promesa ansiada y cumplida
Texto de Juana Rodríguez
EL
HUECO
En
la visualización, ella me iba guiando, oía su voz diciéndome que
pensara en llevar algo de él como para dejar en el lugar, pero yo
sentía que no había nada de lo cual quisiera desprenderme, entonces
me alentó a que tomara unas piedritas y en un agua que corriera como
un arroyo las dejara ir.
Cuando
llegó el día del viaje tomé su armónica y la puse en el estuche
amarrillo; la luz y la alquimia del oro se me representaron.
Imaginaba también un mar de espigas y una sensación de amor me fue
transportando.
Bajé
del auto. Mi mirada se deslizó en la soledad y allí al costado del
camino estaban las rocas; me senté en la más alta. La música se
hizo oír en mis labios como un llamado. Mi ser estaba relajado pero
a la vez atento, sobre todo a la voz del viento que en ese momento me
abrazaba.
Cuando
me puse de pie, ella se deslizó por mi falda y se fue por entre las
rocas hasta llegar a la tierra. Recordé el ejercicio de
desprendimiento y no lo acepté. ¡Por favor no, la armónica no!
¡La
saco, como sea la saco! Metí una rama y noté que no la
tocaba, cerré los ojos y no sé si fueron segundos o
minutos, el tiempo no contaba.
Me
alertó percibir un leve ruido. Un tatú-mulita se arrastraba y algo
sobre la tierra brillaba como un sol. Era la armónica que
volvía. El agua mojaba mis pies.
Juana Rodríguez
"Lunares líquidos"
Libro recomendado
“HEREJES”
LEONARDO
PADURA
Tusquets
editores
5a edición –
Bs As, julio de 2014
516 págs.
Esta novela
articulada en tres partes, Libro de Daniel, Libro de Elías, Libro de
Judith más un Génesis que no por casualidad aparece al final,
remite, desde el número tres y los títulos de los libros, al
Antiguo Testamento. Se trata de una magnífica obra construida con
base histórica y diferentes ritmos. El libro de Daniel es ágil y el
lector transita las peripecias de los personajes con un ritmo
acelerado. Le cuesta dejarlos para pasar a la segunda parte, el Libro
de Elías, de ritmo mucho más lento, con mucha información y
erudición en lo relativo al arte pictórico especialmente el de
Rembrandt. Y ese ritmo lento se justifica porque lo que el lector
acompaña es el doloroso proceso interior de un personaje al cual su
religión y su momento histórico lo enfrentan a su vocación. Si
bien hay una conexión entre la elección, la herejía, a la que se
enfrentan los personajes, judíos ambos, las circunstancias
históricas en que están inmersos y también la época y el lugar
geográfico que habitan, hacen la diferencia.
El libro de
Judith,en cambio, de palpitante actualidad en lo relativo a la
filiación de los personajes,viene de la mano de un cambio en el
estilo, que muestra la versatilidad del escritor para crear voces
narrativas que mantengan en vilo al lecor a lo largo de 500 páginas.
Aparecen el humor, la ironía y, nuevamente, el desgarro de los
personajes frente a la elección de vida que deben hacer.
Un libro
interesantísimo, de un autor inteligente.
Muy recomendable.
Profa. Liliám
Silvera
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