Editorial Alfaguara
Buenos Aires, 2019
383 págs.
Novela narrada en primera persona por su protagonista, en un comienzo el lector o la lectora podría creer que está frente a una novela estilo folletín, que narra una historia de amores prohibidos como las decimonónicas.
Sin embargo, a medida que se avanza en la lectura, vamos descubriendo varios aspectos destacables. En primer lugar, un escritor que crea una voz narrativa femenina muy bien lograda. Los meandros del pensamiento y los altibajos y contradicciones del corazón de Ofelia respiran autenticidad. Es un personaje producto de su contexto histórico, tercera de cuatro hijas de una familia de clase media argentina transcurriendo los avatares políticos de las décadas del 50 y del 60, heredera y a la vez cuestionadora del lugar atribuido a la mujer. Y ahí encontramos la riqueza y, aunque cueste admitirlo, la vigencia de ciertos aspectos vinculados a la culpa ancestralmente heredada por las mujeres occidentales y cristianas. La verdadera novela transcurre en la cabeza del personaje.
